Hoy quiero vivir sin enterarme... Sin enterarme del desmadre, de la economía, de la pobreza o riqueza, del sin sabor de la humanidad. Y sentir el viento, sentirte a ti rozar mis labios... tocar mi alma! Dejarme llevar por la música que alucina mis sentidos, por el calor de tu sonrisa, y la brisa eterna del mar. Dejar de enterarme ha hecho enviciarme y ha causado el querer ser más feliz que ayer... Hoy vi tu resplandor en mi aura, supe que estabas en mi... sentí tu mano sobre mi cabeza, lograste erizar mi ser y comprendí que siempre has estado. En ese momento lloré de alegría, de saber que estás allí día con día. Sabía desde siempre que te gustaba ser parte de la historieta, y encontrarte fuera como un personaje de dentro, como algo real? Al final, no sabemos si esto es una ilusión y pasamos inútilmente preocupándonos por cosas que no tienen sentido, y dejamos de lado las verdades... y las verdaderas historias, donde contemplamos las maravillas del ser!
La vida: una puerta que abro y otra que cierro; un ojo, un alma, una transición, una transformación en un instante, una colección de pinturas, aprendizajes y enseñanzas... Pablo P.